BULLAS Y ANIMALES: EN TIERRA HOSTIL

“Bullas??? Por desgracia conozco bien tu pueblo, digo por desgracia porque siempre que he estado allí ha sido por temas de maltrato”

Bullas es, para los animales, el pueblo de los horrores. Es duro afrontar esta terrible realidad, pero en este pueblo, nuestro pueblo, el trato que muchas veces reciben los animales es más propio de la España de la posguerra que de una sociedad civilizada.

Decenas de perros y gatos abandonados recorren las calles ante la casi total indiferencia de la gente. Digo casi, porque afortunadamente todavía hay personas que se preocupan de acoger animales enfermos en sus casas, de dar de comer a los cachorros de las camadas no deseadas que cada año nacen y son abandonadas a su suerte, cuando no acaban en un contenedor de basura esperando a que el camión haga el trabajo sucio. Parece increíble, pero aún hay gente que se molesta en recoger a un perro o un gato atropellado y lo lleva al veterinario a sabiendas de que, aunque le va a costar dinero, lo más importante es salvar la vida del animal.

Todavía hay personas en Bullas que no son indiferentes ante el sufrimiento de un ser vulnerable e indefenso, personas anónimas que con sus escasos recursos tratan de aliviar el dolor de los animales callejeros.

Sin embargo, a pesar del esfuerzo de estos héroes y heroínas anónimas, la problemática con los animales en Bullas es nuestra mayor vergüenza como pueblo. No sólo por el alto número de abandonos, sino también por el trato que mucha gente da a sus propios animales: perros que viven permanentemente atados a un árbol, galgos que son asesinados impunemente cuando ya no sirven para la función que su dueño le ha encomendado,… Podría poner más ejemplos, pero prefiero recordar algunos de esos casos vergonzosos que han ocurrido en nuestra localidad.

En primer lugar, me gustaría hablaros de Suspiro. Suspiro era un podenco moribundo que la perrera Cereco se llevó y dejó abandonado en sus instalaciones sin asistencia veterinaria. Cereco es la empresa que el Ayuntamiento tiene contratada desde hace años para hacerse cargo de los animales abandonados en Bullas. No es una protectora, los matan cuando pasan unos días.

Unas chicas se enteraron de que el perro estaba en las instalaciones de Cereco, en Alicante, y fueron a rescatarlo. Habían intentado cogerlo varias veces, pero el pobre animal estaba muy asustado y no dejaba que nadie se le acercase. Y cuando llegaron al veterinario, descubrieron por qué.

A Suspiro le habían disparado 30 veces con una escopeta de perdigones. Algún monstruo indeseable cogió un arma y disparó 30 veces sobre el pobre animal. No lo mató porque el animal era fuerte e intentaba resistir, pero la infección de sus heridas le provocaba tal dolor y sufrimiento que finalmente se decidió eutanasiar a Suspiro.

(Para saber más)
https://www.facebook.com/events/705239566216773/

La siguiente historia es de un perro muy especial llamado Thor.

Thor fue atropellado y abandonado a su suerte siendo tan solo un cachorro. Quien le atropelló se fue sin mirar atrás, sin preocuparse de si el cachorro estaba vivo o muerto.

Estuvo más de una semana viviendo con una lesión medular que le impedía andar, sólo podía arrastrarse sobre sus patas traseras. Afortunadamente para Thor, una de estas personas que no están vacunadas contra el dolor ajeno, lo rescató y lo llevó al veterinario.

Thor fue operado con la ayuda económica de mucha gente que conoció su historia y se conmovió con ella. Ahora está curado y es un perro feliz junto a su familia humana y perruna. Gracias a esas personas que no miraron hacia otro lado ante su sufrimiento, Thor no corre, ¡VUELA!

(Para saber más)
https://www.facebook.com/events/1498202327060017/

Por último, me gustaría hablar sobre el caso de maltrato animal que más publicidad negativa nos ha dado como pueblo en el resto del territorio nacional. No es necesario dar nombres, todo el mundo lo sabe. El caso es que en una finca “se encontraron medio centenar de aves de corral, 21 perros, 22 hurones y seis caballos Tanto los perros como la media docena de equinos, se encontraban en un estado de extrema delgadez y eran alimentados únicamente con desechos de patatas fritas. Además, algunos canes se hallaban atados, a pleno sol y sin acceso alguno a agua. La mayoría estaban infestados de garrapatas y pulgas, y presentaban heridas abiertas.”

Una protectora de Valladolid y unas pocas personas de Bullas se encargaron de denunciar y destapar este horror que duraba años.

(Para saber más)
http://www.laverdad.es/…/arrestan-ganadero-hijo-presunto-20…

Un secreto a voces en Bullas, años de silencio ante la tortura sistemática de animales.

TODOS SOMOS RESPONSABLES DE TODAS ESTAS HISTORIAS.

Por mirar hacia otro lado, por actuar con pasividad e indiferencia ante el dolor ajeno. Porque no es suficiente con tratar bien a tu animal si pasas por el lado de otro moribundo y no eres capaz de ayudarlo, de la manera que sea, cada uno según sus posibilidades.

Todos, ciudadanos y administración, somos responsables de que existan animales callejeros y de los supuestos problemas que éstos puedan originar. Y son los animales, los más perjudicados con esto e indefensos ante su situación, los que están pagando con su vida nuestra irresponsabilidad como sociedad.

Ghandi dijo que “una sociedad se puede juzgar por el trato que le da a sus animales”. Juzguemos, pues.

 

Imagen enviada por una lectora.

 

perro

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s